Alcázar de los Reyes Cristianos

Con la llegada de los romanos en el siglo III a.C. este emplazamiento fue considerado un punto estratégico, debido a que en esta época el río era navegable y por él llegaban a la ciudad numerosas embarcaciones, tanto es así, que ubicaron los almacenes del ejército, el puerto y la aduana en este punto de la ciudad.

Los visigodos dejaron poca huella en este edificio, no fue hasta la llegada de los musulmanes cuando el recinto sufrió una gran modificación. En esta época se amplió para albergar el palacio omeya, se canalizaron las aguas traídas de la sierra a través de acueductos y se construyó la noria de la Albolafia para el suministro de agua al edificio. Se construyeron los baños califales, se amuralló el recinto y se dotó de cuadras para la cría de caballos.

Con la toma de la ciudad por parte de Fernando III el Santo, se produce un gran cambio en la historia de este edificio. Alfonso X comienza la construcción del actual Alcázar, y se amuralla con Alfonso XI. A partir de entonces se convierte en la vivienda habitual de muchos monarcas, de ahí le viene el nombre (el Alcázar de los Reyes Cristianos). Tras la finalización de las campañas contra los musulmanes los Reyes Católicos cedieron el edificio a la Iglesia procediendo así a instaurar en él la Sede de la Inquisición. En este momento se realizan varias modificaciones en el edificio para albergar las celdas de los presos, por lo que el aire palaciego que tenía anteriormente se pierde.

Tras la disolución de la Inquisición y hasta nuestros días, el edificio ha pasado por diversas vicisitudes como la toma del mismo en el S. XIX por el ejército carlista. A partir de entonces el Alcázar pasó a ser cárcel, y más adelante prisión militar. A mediados del S. XX, el edificio fue cedido al ayuntamiento de Córdoba y es cuando se decide restaurar y que así volviera a tener, en parte, el esplendor que tuvo antaño, ya que fue muy dañado por las batallas y el abandono.

Actualmente está siendo sometido a una nueva rehabilitación y puesta en valor para poder abrir al público el llamado Patio de las Mujeres en el que se concentran la mayor parte de los restos de época romana. Además, está de nuevo disponible el espectáculo nocturno que se realiza en sus jardines.

  • Horario: De martes a viernes: De 08:30 a 20:45. Sábado: De 08:30 - 16:30. Domingo: De 08:30 - 14:30. Lunes cerrado.