Puente Romano

Los romanos fueron grandes constructores de puentes, prueba de ello son la gran cantidad de construcciones que aún permanecen en pie y en perfecto estado, cumpliendo su función de salvar cauces.

El puente romano de Córdoba, también conocido como ͞Puente viejo͟ data de principios de siglo I d. C. consta de 16 arcos, sus 331m de longitud son suficientes para cruzar de una orilla del Guadalquivir a otra. En él se erige una estatua de San Rafael (1651) venerada por los cordobeses y en la última reforma se le añadió una hornacina dedicada a los Patrones de la ciudad, San Acisclo y Santa Victoria.

El conjunto formado por la puerta del puente, el puente romano y la torre de la Calahorra son desde 1931 Bien de interés cultural y forma parte del centro histórico de Córdoba declarado Patrimonio de la Humanidad.

El puente romano fue el único puente con el que contó la ciudad hasta mediados de siglo XX.